La primera vez con una escort

Si nunca le escribiste a una escort, es normal no saber por dónde empezar. Esta guía junta lo que conviene preguntar, cómo contar lo que buscás y qué tener en cuenta el día del encuentro. La idea de fondo es acordar todo antes, por mensaje.

Qué preguntarle antes de ir

Lo primero es dónde se encuentran, que puede ser en su lugar, en un hotel o motel, o a domicilio. Muchos avisos lo dicen entre sus etiquetas, como "Servicio en lugar propio", "Servicio a Hotel" o "Servicio a domicilio", y algunos nombran el barrio. Si el aviso no lo dice, es la primera pregunta.

Después, cuánto tiempo. El precio del aviso, cuando lo cargó, dice para qué duración es, de media hora a la noche entera, así que alcanza con decir cuánto querés para saber cuánto sale.

Y para cuándo. Si es para ya, fijate si el aviso muestra "Atiende ahora", que quiere decir que está disponible en ese momento y hasta qué hora. Si es para otro día, decile el día y la hora que te sirven.

Contarle lo que esperás

Está bien decir de entrada qué buscás. Hay quien quiere algo tranquilo y con tiempo, quien prefiere una previa con charla, y quien busca más una acompañante para conversar o salir. Decirlo en el primer mensaje le permite contarte qué hace y qué no, y acordarlo antes evita malentendidos.

Lo que ella no hace no se negocia en el momento. Sus reglas son parte del acuerdo, igual que el precio y la duración.

El primer mensaje

Un saludo y, en el mismo mensaje, para cuándo, dónde y cuánto tiempo. Por ejemplo, saludarla, contarle que viste su aviso en Pumbate y preguntarle si puede hoy a la noche, una hora, en su lugar.

Al tocar WhatsApp en su aviso se abre una caja para escribir el mensaje. Si ella dejó mensajes sugeridos, aparecen ahí para mandar con un toque.

Si por WhatsApp no te contesta, con una cuenta del sitio le dejás un mensaje desde su aviso y la respuesta te llega a la cuenta, sin que vea tu número. La cuenta se crea con una llave de acceso. Te identificás con tu teléfono y nosotros recibimos solo una clave anónima.

En el primer contacto no hace falta dar tu nombre completo, dónde trabajás ni otros datos personales. Para una consulta sencilla usá los mensajes del sitio o Telegram, y dejá el resto para cuando se conozcan.

Su lugar, un motel o a domicilio

En su lugar, ella conoce el sitio y vos solo tenés que llegar. Un motel u hotel de alta rotatividad se paga por turno y está pensado para esto. Muchos hoteles comunes, en cambio, no dejan subir visitas, así que conviene preguntar en la recepción antes de arreglar nada.

A domicilio, ella también se cuida. Es normal que te pregunte la dirección o el barrio antes de confirmar.

El día del encuentro

Llegá a la hora y, si se te complica, avisale antes. La higiene cuenta. Respetá lo que acordaron y, si querés cambiar algo, preguntá, sabiendo que un no es un no.

Pagá en persona, como lo hayan acordado. No transfieras nada por adelantado a quien no conocés, aunque te pidan una seña para reservar, porque si la persona no aparece esa plata no vuelve.

La discreción va para los dos lados. Lo que pasa en el encuentro no se cuenta con su nombre ni con sus fotos.

Si estás nervioso, es normal la primera vez, y podés decírselo en el mensaje.

Si algo no salió bien

Si el encuentro no fue lo que acordaron, dejá una opinión en su aviso. Se revisa antes de publicarse y le sirve a quien venga después.

Si después de escribirle a un aviso te llegan amenazas de alguien que dice ser su encargado y te pide plata, no pagues ni contestes. Bloqueá el número, guardá las capturas y escribinos a rrpp@pumbate.com.